Celje, Eslovenia.

 

 

La ciudad eslovena de Celje se encuentra en la confluencia de múltiples ríos, en la zona central de Eslovenia. Por su ubicación, es un lugar de transito casi obligatorio entre las grandes ciudades que se encuentran cerca de las fronteras del país, por lo que es un sitio bullente y lleno de vida donde siempre hay algo que ver. Su característica principal es el enorme castillo que vigila la ciudad desde lo alto de un monte.

Fundada desde la época de los romanos, la ciudad siempre fue un punto importante incluso desde tiempos antiguos, pues los historiadores la describen como densamente poblada y con edificaciones importantes para la época. Su importancia, diseño y población le merecieron el apodo de la Pequeña Troya, por sus fuertes fortificaciones, altas murallas y hermosos edificios de múltiples pisos. Al final del imperio romano, esta ciudad fue devastada por las tribus eslavas de la zona, pero posteriormente fue reconstruida y poblada por habitantes de aldeas y pueblos cercanos.

Luego de ser reconstruida, fue tomada bajo el dominio             de nobles provenientes de Austria, quienes mejoraron sus defensas y torres; lo cual resultó enormemente beneficioso durante los constantes intentos de invasión del imperio otomano durante sus campañas de expansión territorial. También, en 1515 hubo una revuelta de campesinos y trabajadores en la ciudad, y dichas fortificaciones ayudaron a mitigar los daños.

Durante la reforma de la iglesia, el protestantismo tuvo una gran acogida entre los nombres y los pobladores, pero luego movimientos anti-reforma se establecieron en Celje y recuperaron las creencias y doctrinas del catolicismo romano en el pueblo. Siendo parte desde hacía muchos años del imperio austriaco, luego de la caída de este, naturalmente pasó a ser parte del nuevo imperio austrohúngaro.

La ciudad se caracterizó por tener un crecimiento de población y de economía muy constantes, lo cual siempre le sirvió para mantener su grado de prosperidad sin importar los eventos que estuviese atravesando. Sin embargo, este crecimiento lento y constante tuvo una aceleración repentina luego del establecimiento del ferrocarril nacional en el siglo XIX, que unía largas distancias del país, y que permitía un comercio y una normalización de la industria que convenía a todo el mundo. Los frutos de este evento fueron la creación de muchos empleos, organizaciones y el establecimiento de los sistemas educativos.

Durante el inicio del siglo XX, los alemanes que poblaban la ciudad, que representaban más de la mitad del total de la población de la ciudad, empezaron a movilizarse con la ola nacionalista alemana de antes de la Primera Guerra Mundial, pero afortunadamente no generó problemas entre los grupos que convivían en la ciudad. Incluso durante esta misma época, la electricidad y el teléfono llegaron a Celje, modernizando en gran medida la ciudad.

Lastimosamente, durante la siguiente Guerra, las cosas fueron más complicadas y la ciudad sufrió enormes bajas en su población debido a la ocupación de la Alemania nazi; debido a que este sitio era importante para las SS alemanas, fue un objetivo de bombardeos constantes por parte de los aliados. Al finalizar la guerra, la población alemana de la ciudad fue expulsada junto con los simpatizantes de los nazis, y la ciudad continuó dejando atrás el oscuro episodio.

La ciudad es un punto de Eslovenia lleno de historia y riqueza cultural, legada por las múltiples culturas que allí han convivido a lo largo de los siglos, y afortunadamente esto es algo que podemos conocer y disfrutar hoy en día. Uno de estos sitios que nos cuentan la historia local de primera mano es el Castillo de Celje  una enorme fortaleza que durante mucho tiempo defendió la ciudad frente a invasores de muchas naciones. Este se encuentra en lo alto de un monte que vigila los alrededores de la ciudad, y se encuentra bajo constantes reconstrucciones para asegurar su preservación; sin embargo, los tours en el castillo aún se pueden reservar para las partes abiertas al público.

Otro lugar muy bonito que sin duda le gusta a la gente es el Parque Mestni , o parque de la ciudad. Creado en el siglo XIX como una iniciativa de mejorar la apariencia de la ciudad, este hermoso parque es popular por las excursiones en sus terrenos, que son bastante amplios; parte del atractivo del parque son sus prados verdes y bien cuidados, y el paseo del rio junto a los castaños.

En Celje también es posible realizar una emocionante actividad llamada Zorb, en el Zorb Ekopool, que consiste en entrar a una enorme pelota transparente, con ciertos elementos de seguridad, y luego rodar colina abajo por una pista. Eso es para aquellos que disfrutan las emociones extremas.