Bruselas, Bèlgica.

 

Bruselas es la capital de Bélgica. La ciudad limita con Francia, Alemania y está muy cerca al Canal de la Mancha, el camino hacia Inglaterra.

La fundación oficial de Bruselas es el año 979, fecha que coincide con la orden del Conde de Brabante sobre la construcción de una fortaleza para defender el terreno de la plaza del Emperador del Sacro Imperio Romano, Otón II.  Pero solo fue hasta el siglo XII cuando los condes de Brabante convirtieron la Plaza Real como su hogar.

Para el siglo XI, Bruselas se estaba convirtiendo en un centro de intercambio comercial importante. Por su ubicación estratégica fue parte de la ruta comercial de Brujas-Gante-Colonia.

Sin embargo, su locación también significó un gran inconveniente, ya que ha estado en medio de varios conflictos y disputas entre otras naciones. Incluso se le ha denominado como “el campo de batalla de Europa”.

Bélgica logró la independencia en 1831 y Leopoldo I fue nombrado como primer rey. Bruselas fue la capital del nuevo reino. Durante el gobierno de Leopoldo I, se realizó un proceso de reconstrucción de la urbe, derrumbando las murallas y expandiendo la ciudad. También se incentivó la fundación de organizaciones científicas y académicas, por esta razón, Bruselas se empezó a destacar por el gran desarrollo cultural.

Nuevamente, en el siglo XX, Bruselas fue epicentro de varios conflictos y durante la Segunda Guerra Mundial la infraestructura de la ciudad tuvo graves daños. A pesar de la situación, al término de la guerra se inició el periodo de reconstrucción, permitiendo avanzar en su desarrollo.

Hoy Bruselas continúa siendo una ciudad de gran belleza e importancia. Entre otras cosas, es la capital de facto de la Unión Europea y la OTAN.

En la encantadora ciudad medieval y vanguardista de Bruselas, hay varios lugares destinados al turismo. Hacer una excursión en la ciudad es la mejor opción para conocer los lugares emblemáticos y tradicionales, tales como palacios, museos y edificaciones que resaltan por la belleza de su arquitectura.

De los monumentos principales, hemos priorizado tres atracciones que son imprescindibles para descubrir la grandeza de Bruselas. El lugar más emblemático de la ciudad es la La Gran Plaza , la plaza más bonita de mundo; llena de vida, historia y arte.

Si tomas uno de los tours en la plaza, te llevará hacia los museos. Efectivamente, la segunda atracción es el Museo de Bellas Artes de Ixelles  que incluye una exposición dedicada a Alberto Magnelli, a la pintura belga de los artistas Antoine Wiertz y Vincent Solheid y a las obras de diferentes escuelas artísticas.

La tercera atracción es el Museo Constantin Meunier, un recorrido por su casa- taller, con los artículos que marcaron su vida como pintor y escultor. Para que te animes te daremos detalles más adelante.